
No quiero oír, pero lo necesito escuchar
Precisamos de hermanos que nos digan lo que necesitamos escuchar, aunque no queramos oírlo. Que el Espíritu nos ayude a ser dóciles con el fin de mejorar nuestro andar delante de Dios.

Precisamos de hermanos que nos digan lo que necesitamos escuchar, aunque no queramos oírlo. Que el Espíritu nos ayude a ser dóciles con el fin de mejorar nuestro andar delante de Dios.

Es tiempo que leamos y estudiemos las Escrituras, escojamos buenos mentores, seamos miembros activos de una iglesia y elijamos bien a las personas que influyen en nuestro pensar.