
Latidos de esperanza: Encontrando consuelo en el dolor inesperado
Cuando la ciencia no basta, la fe sostiene: reflexión sobre infertilidad y pérdida gestacional, mostrando cómo Dios acompaña el dolor humano con consuelo y propósito.

Cuando la ciencia no basta, la fe sostiene: reflexión sobre infertilidad y pérdida gestacional, mostrando cómo Dios acompaña el dolor humano con consuelo y propósito.
Podemos trabajar intencionalmente para construir familias saludables, fundadas en La Roca, es decir, en Jesucristo.

La posibilidad de dar sentido a la vida no depende del padre que obliga al hijo cumplir con sus sueños, sino del padre que, a pesar de sus errores y aciertos, le dice al hijo que es posible dar sentido propio a su vida.

La terminología “bypass espiritual” ha sido acuñada recientemente por los profesionales de la salud mental en respuesta a la creciente ola de aceptación espiritual en este campo de la investigación.

Los lazos positivos entre padre-hija proveen relaciones confiables no solo entre ellos, sino con los demás, porque ella, debido a que halla aprobación y cariño en su hogar, no buscará amor y aceptación tan ansiosamente en otras personas, sobre todo en otros hombres.

Los niños nacen. Como la luz del sol en una mañana de verano, ellos limpian y cauterizan las heridas de nuestro corazón: sus ojos limpian los nuestros. Pero no mágicamente. Cuando nazca tu niño, hazte niño y crece con él. Es una segunda vida, una segunda oportunidad, una bendición, una verdadera redención.

La verdadera paternidad es intencional y comprometida. Es decir, los padres intencionales son los que reflejan la actitud de Manoa: tratan de descubrir cuál es la tarea asignada por Dios y se esfuerzan por cumplirla al pie de la letra.