
La excepcionalidad de la Biblia
La excepcionalidad de la Biblia se evidencia en sus profecías cumplidas y en cómo el Antiguo Testamento apunta a Jesucristo como revelación divina.

La excepcionalidad de la Biblia se evidencia en sus profecías cumplidas y en cómo el Antiguo Testamento apunta a Jesucristo como revelación divina.

Fe y humildad permite al lector creyente no imponer el significado al texto, sino explorar lo suficiente el sentido del texto y dejarse interpelar, enseñar y corregir por el mismo.

La Biblia no sería la Palabra de Dios dirigida al ser humano, si ella careciese de capacidad, poder y autoridad moral para penetrar en el corazón y hablar al contexto social de este ser.

La hermenéutica del texto culmina en la comunión con Cristo; la comunión con Cristo reaviva la lectura del texto. La pedagogía eucarística no solo acentúa la necesaria comunión con Cristo, sino la necesaria responsabilidad del creyente con la lectura del texto bíblico.

Hoy argumentaremos que el plan de Dios, tal como se revela en la Biblia, está organizado en torno a la invitación de Dios a la humanidad a participar en una relación con él. Esto significa que todo lo que se revela sobre Dios, y la ejecución de su plan redentor, se explica por la voluntad de Dios de invitar a la humanidad a tener comunión.