
Pedro corrió al sepulcro
Este escrito examina las diferencias entre los evangelios, demuestra su coherencia histórica y afirma la resurrección de Jesús. Revela la armonía entre los relatos sobre el sepulcro vacío y la fe en Jesús resucitado.

Este escrito examina las diferencias entre los evangelios, demuestra su coherencia histórica y afirma la resurrección de Jesús. Revela la armonía entre los relatos sobre el sepulcro vacío y la fe en Jesús resucitado.

Jesús ha resucitado: una verdad histórica y espiritual que ofrece perdón, esperanza y vida eterna.

La cruz no es un símbolo más: es la respuesta de Dios al pecado, donde justicia y gracia se encuentran. Conoce más sobre el significado de la cruz.

Una reflexión sobre la crucifixión de Cristo que conecta historia, Escritura y teología para comprender el carácter y propósito de su muerte y su triunfo sobre el mal.

Un análisis del relato bíblico sobre la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén que revela humildad, profecía cumplida y una enseñanza sobre la fe auténtica y el corazón humano.

Explora una mirada profunda al sufrimiento de Cristo a través de un análisis detallado de la crucifixión y la Pasión, combinando evidencia médica y espiritual para inspirar fe y reflexión.

La victoria de Cristo en el Getsemaní y en la cruz muestran en la resurrección el realce total y el poder victorioso sobre los poderes de este mundo.

Cristo se ha acercado a nuestra soledad entregando su vida. Y solo basta nuestra fe para recibir su compañía.

El viernes santo no es solamente el padecimiento del Cristo, sino el padecimiento de este mundo en el crucificado que carga sobre sí la fuerza de las palabras mundanas.

Jesús no podía salvarse a sí mismo, no por algún impedimento físico, sino por un imperativo mayor: el amor.

Fuimos llamados a enseñar a otros a estar parados al pie de la cruz y contemplar con gratitud el sacrificio del Señor desde nuestros campos de enseñanza.

Nuestras creencias van más allá de un cuerpo clavado en una cruz, un símbolo de tragedia. Nuestra fe hace nido en una tumba vacía, un símbolo de asombro, certeza y de alegría. La tumba no pudo retener a Cristo. Ese lugar quedó vacío y nos trajo la esperanza que toda tragedia que vivimos será convertida en gozo.