¡Juntos podemos realizar un cambio! Haz una donación hoy a Instituto CRUX CLIC AQUÍ PARA DONAR
¡Juntos podemos realizar un cambio!
Haz una donación hoy a Instituto CRUX
El islam apareció en Arabia a comienzos del siglo VII d. C. En sus inicios se presentó como una religión árabe para los árabes, hasta que posteriormente fue proclamada por los musulmanes como la única religión de Dios para todos los hombres y válida hasta los últimos tiempos de la historia del mundo.[1] Actualmente, esta religión, que surgió entre los árabes y para el pueblo árabe, cuenta con 1549 millones de seguidores,[2] de los cuales apenas el 20 % son árabes.[3] Esto comprueba el carácter universal que se refleja en la afirmación: “El islam es una fe global; no es de Oriente ni de Occidente”.[4] La expansión universal del islam y el crecimiento de seguidores en todos los continentes llevan a considerar cuál es su mensaje, distinto al de religiones afines como el judaísmo y el cristianismo. Este blog se centrará únicamente en la divergencia antropológica entre el islam y el cristianismo, especialmente en lo referente a la dignidad humana.
Cuadro comparativo
Antropología en el islam [5] | Antropología en el cristianismo |
El hombre es el ser más honrado de la creación, pero no es imagen ni semejanza de Alá. | El hombre es la corona de la creación de Dios, fue hecho a imagen y semejanza de Dios. |
Dignidad humana
En el islam, el hombre proviene de Adán y fue dotado con excelsas facultades físicas e intelectuales. Sin embargo, aunque Adán fue hecho por la mano de Alá, no hay nada que se pueda comparar a este último. Hablar de imagen y semejanza de Alá, por lo tanto, es una herejía. En el cristianismo, por otra parte, también se afirma que el hombre procede de Adán, pero se resalta categóricamente que este fue creado a imagen y semejanza de Dios (ver Gn 1:26-27; 5:1; 9:6). Este último elemento bíblico, la imago Dei, agrega un valor diferente a la antropología cristiana.
Como señaló el conocido teólogo alemán Jürgen Moltmann, hay tres implicaciones importantes cuando se afirma que el ser humano fue creado a imagen y semejanza de Dios:
La enseñanza coránica está de acuerdo con el punto uno y con una parte del punto tres, pero rechaza categóricamente el dos. El Corán y la Biblia demandan obediencia a Dios y sus mandatos y subrayan el amor al prójimo,[6] sin embargo, el cristianismo basa las relaciones interpersonales en la imagen de Dios, la cual dignifica al ser humano independientemente de su credo religioso. Ateo o creyente, íntegro o corrupto, el ser humano es el único ser en la tierra parecido a Dios. Todos los hombres y las mujeres merecen nuestro respeto y cuidado. Recordemos que Jesús colocó el amor al prójimo como el segundo mandamiento más importante:
Los fariseos se reunieron al oír que Jesús había hecho callar a los saduceos. Uno de ellos, experto en la Ley, le tendió una trampa con esta pregunta:
—Maestro, ¿cuál es el mandamiento más importante de la Ley?
—“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente” —respondió Jesús. Este es el primero y el más importante de los mandamientos. El segundo se parece a este: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas (Mt 22:34-40).
La doctrina de la imago Dei en los hombres exige hoy día que superemos las fronteras nacionales, religiosas y clasistas. Además, nos demanda la construcción de una sociedad justa donde las relaciones humanas saludables sean parte de la vida cotidiana. Para esto debemos ser conscientes que todos somos imagen de Dios, independientemente de nuestro estatus social, económico, religioso o migratorio. Por eso la Biblia afirma la igualdad en los derechos humanos, la equidad en los asuntos económicos (ver Is 5:8), el respeto y diálogo entre los distintos credos religiosos (ver Hch 17:22-34) y la hospitalidad para los extranjeros (Éx 22:21; 23:9 y Dt 10:19), quienes muchas veces buscan ganarse la vida trabajando en otras regiones económicamente más beneficiadas. Toda práctica humana que desconozca la imagen de Dios en el hombre y la mujer no es solo desobediencia a Dios sujeta a castigo, sino que desmiente la fe cristiana que profesamos (ver Stg 3:9).
[1] Jacques Jomier, Para conocer el islam (Estella: Verbo Divino, 1989), 11.
[2] Todd M. Johnson, David B. Barrett y Peter F. Crossing, “Christianity 2010: A View from the New Atlas of Global Christianity”, International Bulletin of Missionary Research 34 (2010): 36.
[3] Datos suministrados en una entrevista personal con el Sheij Mohammad de la mezquita Aldawa de Guatemala el 23 de abril de 2010.
[4] Pete Seda, El islam es… Una introducción al islam y sus principios (Islam House, 2006), 10.
[5] Datos extraídos de la entrevista y corroborados con el Corán y la Sunna, el libro de los dichos y hechos del profeta Mahoma.
[6] El islam no habla del amor al prójimo de la misma manera que lo hace el cristianismo o el judaísmo, pero sí exhorta a la compasión, a la justicia y a la misericordia. Hay comentaristas musulmanes que enfatizan que el bien debe extenderse a todos los seres humanos y no solo a “los hermanos de la fe”.
Carlos A, López, PhD, es argentino y recibió su llamado para seguir a Jesucristo desde muy joven. Se casó con Miriam y, junto a sus tres hijos, se trasladaron a Guatemala para estudiar en el Seminario Teológico Centroamericano (SETECA).
Es Doctor en Filosofía en Educación Teológica (Ph.D.), con una Maestría en Biblia y una Licenciatura en Teología. En SETECA sirvió como profesor de Biblia y Teología, además de ocupar funciones de liderazgo académico y rectoral. Se ha especializado en el ministerio de asesoramiento familiar, habiendo establecido y dirigido la oficina del ministerio Insight for Living en Guatemala, con extensión a Centroamérica.
Ha ejercido el ministerio pastoral en Guatemala, Nicaragua y Argentina. Actualmente es rector del Instituto Teológico FIET en Argentina y miembro de la Junta Directiva del Instituto CRUX en Guatemala.
Carlos vive en Buenos Aires junto a su esposa Miriam, celebrando la vida de sus tres hijos y cuatro nietos. Disfruta de la buena lectura, le apasiona el fútbol y en sus tiempos libres va al estadio para alentar a su equipo.
¿Qué tiene que ver Vecna con la Biblia? Descubre cómo Stranger Things refleja la batalla espiritual y las tácticas del enemigo según la Escritura.
Este escrito examina las diferencias entre los evangelios, demuestra su coherencia histórica y afirma la resurrección de Jesús. Revela la armonía entre los relatos sobre el sepulcro vacío y la fe en Jesús resucitado.
Jesús ha resucitado: una verdad histórica y espiritual que ofrece perdón, esperanza y vida eterna.
La cruz no es un símbolo más: es la respuesta de Dios al pecado, donde justicia y gracia se encuentran. Conoce más sobre el significado de la cruz.
Una reflexión sobre la crucifixión de Cristo que conecta historia, Escritura y teología para comprender el carácter y propósito de su muerte y su triunfo sobre el mal.
La persecución a la iglesia no es una excepción, sino una realidad anunciada por Jesús. Este artículo explora cómo responder como cristianos hoy, viviendo fielmente en medio del sufrimiento.
Un análisis del relato bíblico sobre la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén que revela humildad, profecía cumplida y una enseñanza sobre la fe auténtica y el corazón humano.
Primera parte de una serie sobre el aborto y el no nacido: una reflexión bíblica y cultural sobre el llamado de la iglesia a defender la vida.
La higuera maldecida por Jesús invita a reflexionar sobre la fe auténtica y revela una poderosa enseñanza bíblica: Dios busca frutos de justicia y fidelidad, no solo apariencia religiosa.
¿Cómo respondería Jesús ante el #8M? Una reflexión sobre justicia, dignidad femenina y el llamado cristiano a caminar con compasión y discernimiento ante el dolor.
Jesús y las mujeres: un patrón intencional en los Evangelios que dignifica e incluye a la mujer y revela el corazón de Dios hacia ella.
Una reflexión cristiana sobre el 8M que propone discernir, afirmar la justicia para la mujer y rechazar lo contrario al evangelio con verdad, gracia y valentía.