
Una esperanza viva
Jesús ha resucitado: una verdad histórica y espiritual que ofrece perdón, esperanza y vida eterna.

Jesús ha resucitado: una verdad histórica y espiritual que ofrece perdón, esperanza y vida eterna.

La persecución a la iglesia no es una excepción, sino una realidad anunciada por Jesús. Este artículo explora cómo responder como cristianos hoy, viviendo fielmente en medio del sufrimiento.

Explora el llamado bíblico a ser hábil como hombre cristiano, reflejando la masculinidad de Jesús con valentía, propósito, integridad y profunda intencionalidad.

Sin amor y humildad difícilmente podremos sentarnos a escuchar con atención la historia detrás de la identidad que hoy en día se ha convertido en el “salvavidas” de un corazón lastimado.

¿Por qué se ha generalizado en el consciente colectivo de que la ética ya no juega un papel tan relevante en nuestras sociedades? ¿A qué se debe que la demoscopia de los nuevos medios de comunicación social no esté fundamentada en una moral que les permita transmitir principios o virtudes para el buen vivir?

Cuando un cristiano se enfoca solo en él mismo, decide voluntariamente rechazar el regalo de servir, amar y convivir para la gloria de Dios.

El cristianismo no elimina el ejercicio filosófico, sino que lo intensifica a la luz de la Revelación, pues, mientras más se teologiza, más se filosofa.

Algunas iglesias cristianas actúan para frenar los avances de la política pública contra la violencia ya que, lastimosamente, los temas de género que promueve la cooperación internacional se han confundido con las ideologías de género.

Jesús ha triunfado. Él ha vencido a la muerte y, por lo tanto, esta ya no tiene poder sobre nosotros tampoco. Es por eso que podemos decir confiadamente que nuestro hermano “duerme” y que un día resucitará así como Jesús.

Algunas luces sobre los razonamientos que forjan la ética del NT las encontraremos en las enseñanzas de Jesús reflejadas en los evangelios, y también en los otros textos del NT. La mayor parte de las veces, las descripciones e instrucciones morales presuponen una ética de las que estas derivan.

Una gran cantidad de jóvenes cristianos están enganchados y, hasta cierto punto, esclavizados al contenido que ofrecen las plataformas digitales. Estos servicios tienen un precio accesible, sin embargo, el costo a largo plazo no es tan barato.

En un análisis concreto de cómo vivían los primeros cristianos descubrimos que el cristianismo rompía algunos moldes (religiosos y culturales), y hacía énfasis en «la praxis social y de conducta» basada en el compromiso de los seguidores de Cristo. Es decir, la «religión», como se definía en los primeros siglos e incluso hoy —dice Larry W. Hurtado— incidía en lo que llamaríamos «ética», «mandamientos», «comportamiento» o «conducta».