BUSCAR

Entre afirmación y acompañamiento: ¿cómo responder cristianamente a la disforia de género?

¿Qué le dirías a un miembro de tu iglesia si se abre contigo y te cuenta que tiene conflictos con ser hombre o mujer? Esta es una situación a la que nos estamos enfrentando cada vez más seguido y no podemos seguir ignorando. La disforia de género, o la insatisfacción o malestar interno que tiene una persona hacia el sexo con el que nace, es un tema cada vez más relevante a nivel social, político y científico, y por lo tanto, dentro de las iglesias también. Cada año, más países se suman a reconocer legalmente a las personas transgénero y a establecer políticas para proteger a quienes se identifican como tal. Además, cada vez son más aceptados y promovidos los programas de salud pública para cambiar de sexo. Así que, como iglesia, ¿cuál debe ser nuestra postura ante las personas que presentan disforia de género?

La perspectiva sobre este tema ha cambiado mucho socialmente. Unas décadas atrás, la disforia de género se consideraba un trastorno o enfermedad mental, pero hace unos años la Organización Mundial de la Salud (OMS) la reclasificó para evitar su patologización, reconociéndose como una condición relacionada con la salud sexual y no como un trastorno psiquiátrico. De hecho, a partir del 2013, el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) ya tiene la disforia de género dentro de los trastornos sexuales.

Actualmente, muchos sistemas educativos ya incluyen estos temas como normales desde edades preescolares. Aun así, el término tiende a tener cierto estigma social, incluso dentro de la comunidad LGBTIQ+. Es comúnmente encontrado en personas transgénero, intersexuales y quienes se identifican como no binarios, pero es importante aclarar que no todos los que pertenecen a esos grupos admiten tener disforia de género y muy pocas personas que pertenecen a la comunidad LGBTIQ+ se identifican con el término. Muchos de esta comunidad refieren no tener problemas con el sexo con el que nacieron, sino que simplemente tienen una orientación de género diferente a la heterosexual. Y es aquí donde entra la atracción al mismo sexo (AMS), para lo cual aplica la misma pregunta: ¿cuál debería ser la postura de la iglesia?

Sabemos que como cristianos estamos llamados a vivir y proclamar la verdad del Evangelio. La Palabra de Dios es clara en cuanto a la sexualidad humana y en medio de un mundo que nos dice que podemos ser lo que queramos ser, debemos proclamar que Dios, como nuestro Creador, es el único que puede decir quiénes somos. Pero lamentablemente estas verdades se dicen sin gracia ni amor, y han lastimado a muchas personas. El hecho de hablar con la verdad no deja de lado la empatía hacia esta lucha tan difícil. Y para eso, es importante tratar de comprender todo lo que la lucha implica. Solamente alguien que lo vive comprende completamente, por lo que podemos apoyarnos en preguntarles acerca de su experiencia: ¿cómo o cuándo comenzó esta lucha? ¿Cómo ha sido el recorrido? ¿Qué piensan y sienten acerca de esto? Además de escuchar y leer testimonios que lo expliquen. En el libro Chica gay, Dios bueno, de Jacki Hill Perry, ella cuenta su experiencia atravesando AMS de una forma que puede ayudar a acompañar a alguien que está pasando por lo mismo.

Es importante entender que tanto la disforia de género como la atracción al mismo sexo implican conflictos complejos en la identidad de una persona. En el caso de la disforia, puede llevar a la persona a cambiar de género e incluso alterar su cuerpo para parecerse al otro sexo, lo cual trae muchos problemas de salud. En el caso de la AMS, aun si no presentan disforia de género, su orientación y atracción hacen que, de igual manera, la persona no se identifique por completo con el sexo al que pertenece y presente conflictos de identidad. Sin mencionar que si son creyentes, los conflictos son aún más fuertes porque entran en una lucha interna entre lo que conocen de Dios y su Palabra, y lo que sienten o quieren. Estos conflictos afectan en todas las áreas de la vida y especialmente en la forma en que se relacionan con otras personas. Sabemos que fuimos creados para vivir en comunidad, por lo que el no encajar o pertenecer genera un vacío muy grande. Además, la identidad es tan central en la vida que estos conflictos pueden generar vulnerabilidad para desarrollar algunos problemas de salud mental, como baja autoestima, ansiedad, depresión, autolesiones, trastornos alimenticios, entre otros. Lo que en el fondo estas personas anhelan es tener una identidad sólida y pertenecer a una comunidad.

Así que proclamar la verdad a esta población, en lugar de decirles por qué esto está mal, debería significar presentar el amor incondicional de Dios Padre a través de Jesús, y la identidad que Él ya nos dio al crearnos y la que nos quiere dar al adoptarnos. Además es importante recordar que el trabajo de la iglesia no es la transformación de las personas. Solo una experiencia personal con Jesús, su amor, y una relación con el Espíritu Santo puede transformar el corazón. Cuando comprendemos esto, en lugar de sentirnos presionados por ayudar a la persona a salir de este conflicto de identidad, podemos sentirnos libres para recordarle la verdad de lo que Dios quiere hacer en su vida. De esta forma, evitamos el rechazo.

Sin embargo, es importante aclarar que evitar el rechazo y hablar con gracia y amor tampoco significa que debemos aprobar un estilo de vida que va en contra del Evangelio. Podemos comprender la lucha, sin aceptar conductas pecaminosas. Lo mejor que podemos hacer es invitar a estas personas, una y otra vez, a rendir el control de sus vidas a Jesús, quien nos recuerda que cuando le cedemos el control, la carga se vuelve menos pesada: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga” (Mt 11:28–30).

Lo último en: El Blog. Buen Árbol >

Seguir leyendo

¿Quién está discipulando la sexualidad de nuestros hijos: el evangelio o las redes sociales?

Las redes sociales pueden moldear la identidad y sexualidad de una generación. Descubre cómo responder desde una cosmovisión cristiana y bíblica.

16 junio, 2026

La presión de “definirte”: identidad sexual y validación en redes sociales

La cultura dice “defínete a ti mismo”; el evangelio ofrece una identidad recibida, firme y llena de propósito en Dios.

12 junio, 2026

¿Puede el cuerpo tener algo que decir sobre nuestra identidad? Una reflexión cristiana frente al discurso trans

Disforia de género, cuerpo e identidad: una reflexión cristiana profunda sobre verdad, compasión y esperanza en tiempos de confusión.

3 junio, 2026

Generación Alfa: discipulando en un mundo hiperconectado

La cultura digital está moldeando a las nuevas generaciones. Entre hiperconectividad, tecnología e inteligencia artificial, necesitan más que entretenimiento: necesitan discipulado, sabiduría y acompañamiento.

27 mayo, 2026

Juan el Bautista: un hijo del desierto

¿Qué significa ser una voz que clama en el desierto? Un recorrido bíblico por la vida de Juan el Bautista: su llamado, mensaje de arrepentimiento y relevancia espiritual para la actualidad.

19 mayo, 2026

Latidos de esperanza: Encontrando consuelo en el dolor inesperado

Cuando la ciencia no basta, la fe sostiene: reflexión sobre infertilidad y pérdida gestacional, mostrando cómo Dios acompaña el dolor humano con consuelo y propósito.

12 mayo, 2026

Delicados pastos

Reflexión bíblica sobre el Salmo 23 y el simbolismo de los delicados pastos como provisión, cuidado y dirección de Dios para su pueblo.

5 mayo, 2026

No cometerás adulterio: La denuncia bíblica que también confronta la traición en empresas, negocios y sociedades

El matrimonio y la familia son pilares que reflejan principios eternos. Descubre cómo la lealtad, la fe y la integridad impactan en las relaciones, las finanzas y la sociedad.

28 abril, 2026

La polilla no destruye el verdadero tesoro

Análisis teológico del simbolismo de la polilla en la Biblia y su enseñanza sobre la fragilidad de lo material frente a la permanencia del verdadero tesoro espiritual.

21 abril, 2026

Stranger Things y Vecna: Un espejo de la batalla espiritual

¿Qué tiene que ver Vecna con la Biblia? Descubre cómo Stranger Things refleja la batalla espiritual y las tácticas del enemigo según la Escritura.

14 abril, 2026

Pedro corrió al sepulcro

Este escrito examina las diferencias entre los evangelios, demuestra su coherencia histórica y afirma la resurrección de Jesús. Revela la armonía entre los relatos sobre el sepulcro vacío y la fe en Jesús resucitado.

7 abril, 2026

Una esperanza viva

Jesús ha resucitado: una verdad histórica y espiritual que ofrece perdón, esperanza y vida eterna.

4 abril, 2026