
¿Y si no se trata solo de mí? Una reflexión del individualismo en la iglesia
Cuando un cristiano se enfoca solo en él mismo, decide voluntariamente rechazar el regalo de servir, amar y convivir para la gloria de Dios.

Cuando un cristiano se enfoca solo en él mismo, decide voluntariamente rechazar el regalo de servir, amar y convivir para la gloria de Dios.

La formación del carácter debería constituir el objetivo último de todo proceso educativo, o sea, de nuestra preparación para cada uno de los múltiples desafíos a los que inevitablemente nos enfrentaremos.

El cristianismo no elimina el ejercicio filosófico, sino que lo intensifica a la luz de la Revelación, pues, mientras más se teologiza, más se filosofa.

Hoy más que nunca debemos tornar nuestra vista a lo que es vital, fortalecer y rescatar la imagen del matrimonio. Debemos replantearnos lo que conlleva sacarlo adelante, bajo los preceptos bíblicos únicamente.

La reforma protestante es el eterno retorno de los espíritus libres, de los herejes por la causa de la verdad, de la fe ante la razón, de la Palabra contra las interpretaciones y del hombre ante Dios.

A 505 años de la reforma protestante: Con el pasar del tiempo, la Reforma Protestante trajo consigo una brisa fresca de libertad de conciencia y acceso directo a la Palabra de Dios. Lo que se vio reflejado en el desarrollo de una visión bíblica: del trabajo, de las ciencias, de la educación, de la supremacía de la ley, del servicio público y la división de poderes, de los bienes materiales e inclusive del arte.

Entre la equidad hombre-mujer, parte 2: Es importante que la iglesia sea responsable dentro de su gobernanza, la apertura y promoción para la participación equitativa de mujeres y hombres.

Pornografía: la pandemia silenciosa, parte 2: Cuando se tiene un acercamiento simple o pobre sobre las adicciones y la pornografía, se termina realizando un acompañamiento pastoral que no siempre es efectivo.

La búsqueda constante de novedad y la falta de un limitador biológico, frente al deseo de recompensa, provoca que la pornografía se vuelva una adicción.

El que lee, piensa. El que piensa, pregunta. El que pregunta, aprende.
El que aprende, enseña.

Algunas iglesias cristianas actúan para frenar los avances de la política pública contra la violencia ya que, lastimosamente, los temas de género que promueve la cooperación internacional se han confundido con las ideologías de género.

La oración es un diálogo franco y sincero con nuestro Padre Celestial, es la expresión más viva de la relación que el creyente puede tener con Dios y por ello, como sostiene R. C. Sproul, “cuanto más entendemos la soberanía de Dios, nuestras oraciones son llenadas con agradecimiento.